Sangría Pa’ Ella nació de una conversación sincera entre mujeres. De esas que ocurren entre risas, copas y verdades. Una conversación que empezó con una pregunta simple:
“¿Por qué no existe una sangría que realmente esté a la altura de lo que somos y de lo que nos merecemos?”
Así comenzamos. Probamos todas las sangrías del mercado. Invitamos a grandes consumidoras —auténticas amantes del vino y la vida— y, copa a copa, descubrimos lo que faltaba:
sabor real, identidad, belleza, historia.
Con esas voces como guía, diseñamos una receta que uniera lo mejor de nuestra tierra —un vino noble del Valle de Colchagua— con frutas frescas, esencias naturales y una presentación que reflejara lo que somos: elegantes, valientes, libres.
Las primeras botellas se embotellaron en una pequeña planta en Requínoa, operada casi completamente por mujeres. Fue un comienzo artesanal, lleno de energía y propósito. Y desde ahí, el camino nos trajo hasta donde estamos hoy:
Peralillo, corazón del Valle de Colchagua, rodeadas de viñedos, trabajando en una planta premium, listas para llevar nuestra sangría a todo Chile y más allá.
Sangría Pa’ Ella no es solo una bebida.
Es un reconocimiento. Un regalo. Un recordatorio de que sí, mereces celebrar. No solo en ocasiones especiales, sino cada vez que te acuerdas de quién eres.
Porque esto no es solo por ella.
Es Pa’ Ella.
Un Sabor Exepcional
Elaboramos una sangría premium pensada para transformar cada momento en un regalo merecido.
Esencia Femenina
Nacida de la inspiración y el trabajo de mujeres que creen en la libertad de celebrar su historia.
Origen que Enorgullece
Hecha en el corazón del Valle de Colchagua, donde la pasión por el buen vino se convierte en experiencias inolvidables.
Todo comienza en el corazón del Valle de Colchagua, donde seleccionamos un vino premium cuidadosamente elaborado: una mezcla de Cabernet Sauvignon y un 15% de Merlot, que aporta suavidad y equilibrio. Este vino pasa por una segunda fermentación en barricas de roble de segundo y tercer uso, permitiendo que los toques de vainilla y chocolate acompañen —pero no opaquen— los intensos aromas naturales de frutas rojas como frambuesas, frutillas y guindas.
Luego, maceramos el vino con una selección exclusiva de frutas cítricas. A diferencia de otras marcas, en Sangría Pa’ Ella nos decantamos 100% por este perfil, logrando un frescor único y característico. En este punto, agregamos también esencias naturales, un toque de magia y mucho cariño.
La mezcla se realiza de forma artesanal, en pequeños estanques de acero inoxidable, donde revolvemos manualmente con palas de madera. Una vez lista, se realiza una primera filtración gruesa para eliminar borras, seguida de una filtración por placas, que garantiza la inocuidad del producto y ese brillo limpio que lo distingue.
El embotellado ocurre de inmediato, con una revisión visual de cada botella, tapado manual y etiquetado delicado. Todo este proceso está liderado y ejecutado principalmente por mujeres: nuestra CEO Viviana, la enóloga, la jefa de bodega, la maquinista, y las encargadas de aseguramiento de calidad y etiquetado. Solo tres hombres participan en este viaje: uno de nuestros directores, el jefe de producción y el responsable de carga.
Así nace Sangría Pa’ Ella:
con respeto, cuidado y orgullo en cada paso, para que cada botella sea, de verdad, un regalo merecido.
Planta Peralillo